A lo lejos, los gatos maúllan.
Los gatos siempre están solos.
En las páginas, entre las páginas y sobre las letras, ese gato salta y salta.
Ésta noche para cenar: tabaco. El refrigerador no tiene comida, y no hace falta. Hábito en la Ciudad de Ruinas que soy yo misma. El mundo: en ruinas. ("¿Y el mundo?", preguntó ella. "Ahí está, ¿no lo ves? Son esas ruinas".)
Silencio.
Sé que en otras ciudades los hombres lloran. En ésta las sombras y las luces rojas, mortecinas, lo han llenado todo.
No quiero volver. Quiero caminar aquí, en la ciudad en ruinas.
G. P.
Sé que en otras ciudades los hombres lloran. En ésta las sombras y las luces rojas, mortecinas, lo han llenado todo.
No quiero volver. Quiero caminar aquí, en la ciudad en ruinas.
G. P.
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